Enrique d. 13/10/14

Es la segunda vez que almuerzo en La Alegría. Este verano probé un atún y un bacalao formidables. Ayer fue un festín en torno a un solomillo de vacuno y a unas chuletitas de cordero lechal que en nada desmerecen de las de mi tierra palentina, cuna del mejor cordero lechal. Aparte de la calidad innegable de la materia prima, el punto dado en las brasas resultó estupendo. Y como siempre, la atención al cliente es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Sin duda volveré cuando regrese a Granada.

por |27/10/2014|